Por amor a la lana

En Xolla deseamos contribuir a la preservación del patrimonio lanero Catalán. Cada año recogemos la lana de rebaños locales para transformarla en hilo, dando valor a lo que se consideraba un residuo.

Trabajamos en pequeñas factorías españolas. Crear nuestros propios hilos es todo un desafío, pero nos permite conocer cada paso del proceso de producción de la oveja a la madeja”.

la oveja hace el paisaje

La oveja juega un papel esencial en el mantenimiento del medio rural, sin embargo, los rebaños disminuyen en número año tras año. En Cataluña, la oveja está ligada a una forma de vivir y a unos usos de larga tradición, profundamente arraigados a la tierra y al modo de vida rural.

Una de las premisas para obtener una buena lana es que las ovejas pasten en libertad. Por lo tanto, la lana es sinónimo de ganadería extensiva y de dinamización del medio rural, dando continuidad a un oficio y a unas figuras que podrían estar en peligro de extinción en nuestro país: la pastora y el pastor.

CIRCUITO CORTO Y LOCAL​

Tejer es un manifiesto de empoderamiento. Elegir una fibra natural, de corto recorrido y producción local, promueve una economía circular y justa. El buen hacer en relación a las ovejas y las personas con las que trabajamos es fundamental.

La trazabilidad es importante; los quilómetros recorridos también. La lana Xolla se recoge in situ el día que se realiza la esquila. Los rebaños con los que trabajamos están afincados en Osona, Pla de l’Estany y Baix Empordà.

El lavado se realiza en Palencia. Posteriormente, la lana es cardada, hilada, doblada y teñida en Cataluña. En los últimos años uno de los lotes está siendo peinado en Guarda, Portugal, y que es ahí donde está el último molino de peinado de lana de la Península Ibérica.

Todos los procesos se realizan en pequeñas factorías familiares industriales. Por lo tanto, Xolla fomenta también, aunque su huella sea meramente testimonial, los procesos industriales nacionales y ayuda a reactivar un sector que había sido muy importante en la Península.

La oveja Ripollesa

La oveja Ripollesa es (junto a las razas Xiqueta y Aranesa) una de las tres razas ovinas autóctonas catalanas: las tres catalogadas oficialmente como Raza Autóctona en Peligro de Extinción.

Es producto de un cruzamiento antiguo entre la oveja tarasconesa, que poblaba antiguamente los Pirineos Centrales con ovejas merinas transhumantes procedentes del resto de la Península y del Rosellón. Inicialmente fue una raza bastante aislada debido a su situación geográfica. Actualmente la mayoría de rebaños se localizan en el norte-oriental de Cataluña y se han ido desplazando hacia tierras del sur.

De lana entrefina, posee una pigmentación pecosa muy característica en la cabeza y las extremidades que dota a los vellones de manchas más o menos grandes en color pardo, negro o gris.

Lana NATURAL

La lana es un recurso de valor incuestionable con infinidad de propiedades. En Xolla apostamos por lanas naturales y rústicas, con textura y olor a oveja.

La lana de raza ripollesa se caracteriza por tener un tacto seco, reflejando la geografía y el relieve por donde pastan las oevjas y, sin embargo, no pica. Por eso, nos esforzamos por mantener nuestros hilados fieles a estas características, que le brindan autenticidad.

Hemos decidido, no obstante, dar un toque de color, apostando por tintes ácidos de bajo impacto, todos ellos con certificación Oeko tex standard 100.

¡Hola! Soy Elena, la persona que está detrás de Xolla.

Hace algunos años, no sé cuántos exactamente pero sé que era Noviembre, reprendí el tejido y quedé enganchada. Tanto, que al poco fabriqué un huso para poder hilar la lana de las ovejas de unas amigas.

A partir de aquí todo fue surgiendo de una manera muy natural: mi pasión por el hilado y el teñido creció a la vez que crecían los proyectos en mis agujas.

Poco a poco fui viendo que las lanas que encontraba para tejer e hilar eran de razas muy distintas pero ninguna de procedencia local.

Durante todos estos años yo iba y venía. Viví entre Francia y España y fue precisamente en Francia donde descubrí el resurgir de la filière laine française. Creo que fue entonces cuando todo empezó a cuadrar y decidí que a mi vuelta,  quería dar valor a la lana de rebaños locales.